Ariel Kosacoff

La extrapolación puede llevarte a donde quieras

Hace unos días, dos investigadores del Departamento de ingeniería mecánica y aeroespacial de la Universidad de Princeton, Estados Unidos, publicaron un artículo en el cual exponen que “Facebook sufrirá un rápido decaimiento en los próximos años” ya que “entre el 2015 y 2017 perderá el 80% del máximo de usuarios alcanzados”.

Su enfoque fue hacer una analogía entre la evolución de las redes sociales en línea y los modelos epidemiológicos. Modelaron la cantidad de búsquedas para los términos “MySpace” y “Facebook”, información disponible públicamente en  “Google trends” de Google. Esta publicación fue rápidamente citada por varios medios de comunicación hambrientos de noticias sensacionalistas, sin la necesidad de revisar la información ya que era mencionada como el resultado de un estudio.

Un científico de datos de Facebook, Mike Develin, y su equipo publicaron una sarcástica –pero argumentada– respuesta. Aplicando el mismo modelo a la cantidad de búsquedas del término “Princeton” concluyeron “que Princeton tendrá la mitad de sus ingresos actuales en el 2018 y que en 2021 no tendrá ningún alumno”. Además, aumentando la apuesta, mostraron que las búsquedas del término “aire” también están decayendo. Extrapolando esta tendencia concluyeron que “para el año 2060 no habrá más aire”.

Esta disputa causó mucho revuelo en varias plataformas sociales generando algunas respuestas bastante perspicaces apoyando a Facebook:

El siguiente dibujo publicado por Sean Taylor es una representación irónica de una extrapolación cotidiana:

Este gráfico publicado por Liran Nuna exhibe la correlación entre la participación en el mercado del Internet Explorer y la cantidad de asesinatos en Estados Unidos:

Este otro gráfico, publicado por Jon Eide, muestra la correlación negativa entre la temperatura global promedio y la cantidad –aproximada– de piratas:

La respuesta ingeniosa de Facebook tiene una gran carga de humor, pero establece un problema en relación a la manera en que podemos influenciar los resultados de un estudio debido a nuestra percepción tendenciosa. Hay una evidente necesidad –y beneficio– de reconocer patrones y extrapolar tendencias para anticipar un estado futuro. Por definición, la extrapolación es una inferencia acerca del futuro (o sobre una situación hipotética) basado en datos conocidos y observaciones. Esto funciona en muchos casos, pero el riesgo se encuentra en creer que las tendencias duran para siempre.

Otro error fue publicar un artículo sin la revisión de los pares. Esto puede ser crucial en ambientes académicos, pero también es importante dentro del ecosistema de una corporación. Apalancándose en las plataformas sociales disponibles, uno puede fácilmente distribuir y validar lecciones aprendidas, reportes y otra información valiosa.

Es claro que el conocimiento es el activo más importante de una universidad y un factor clave de éxito es su tratamiento apropiado. Aquí es donde una correcta estrategia de gestión del conocimiento pasa a ser valiosa porque contiene los procesos de captura, desarrollo, distribución y uso efectivo del conocimiento organizacional. La habilidad de gestionar varios tipos de conocimiento usados tanto por académicos como por no académicos en la toma de decisiones es crucial para la mejora sustentable de la productividad integral de la organización. Las acciones de gestión del conocimiento usualmente se concentran en objetivos organizacionales como mejorar performance, ventajas competitivas, innovación, difusión de lecciones aprendidas, integración u mejora continua.