Ariel Kosacoff

El conocimiento, ¿puede ayudar al desarrollo de los países?

En la era de la economía del conocimiento, donde el conocimiento es la clave que determina la competitividad, es deseable distribuir uniformemente el conocimiento entre y a través de las sociedades para que pueda existir intercambio y cooperación.

El reporte “Hacia sociedades de conocimiento” de la UNESCO estudia las características de las sociedades de conocimiento con una creencia claramente definida: “Hoy, como en el pasado, el control del conocimiento va de la mano con una gran desigualdad, exclusión y conflicto social. El conocimiento fue durante un gran período un dominio exclusivo de pequeños círculos de hombres sabios. El secreto era el principio detrás de estas sociedades de conocimiento”. El alcance actual de nuevas tecnologías está generando oportunidades para ampliar el foro de conocimiento público. La base de una verdadera sociedad de conocimiento debe ser la disponibilidad de los medios para alcanzar un justo y universal acceso a la información y una auténtica distribución como una fuente sostenible de desarrollo humano.

La mayor parte de la discusión acerca de las sociedades de conocimiento está centrado en el uso de las tecnologías de información y comunicación (TICs) en lugar del beneficio social más grande de una sociedad de conocimiento que considera la concepción pasada y el conocimiento como un factor de producción para el crecimiento y el desarrollo. El crecimiento de la sabiduría en una sociedad usualmente no está distribuido uniformemente entre todos lo miembros. La gente perteneciente a una clase socio-económica superior tiende a adquirir la información dividiendo la sociedad en dos grupos: población educada y aquellos con menos conocimiento.

Las sociedades de conocimiento experimentan un proceso complicado de creación y distribución del conocimiento. Tienen estructuras que permiten la transmisión continua. Más aún, las políticas y prácticas relacionadas con el conocimiento tienen una prioridad alta en su plan.

Es sencillo visualizar una analogía entre una sociedad y una corporación. En cada organización se genera información y hay una vital importancia en poder capturar todo ese conocimiento y ponerlo a disposición de los receptores adecuados.

Pero hay un nivel más profundo en que la disponibilidad del conocimiento puede ayudar a mejorar la situación general de la compañía. La política del conocimiento debe enfocarse en crear estructuras que acerquen a la gente, la información, el conocimiento y otros recursos con el objetivo de resolver los problemas complejos actuales. Cuando la sabiduría y la información son distribuidos de una manera justa y eficiente, todos los miembros se encuentran fortalecidos y tienen igualdad de oportunidades para desarrollar habilidades y experiencia. Esto siempre es beneficioso para el ecosistema de la organización ya que genera una atmósfera burbujeante permitiendo que cada participante sea dueño de su propia mejora como profesional.

La solución SolvePath de Senexx puede ayudar a las organizaciones a alcanzar ese paradigma de disponibilidad de conocimiento al simplificar y facilitar la búsqueda de información relevante de la base de conocimiento de la compañía. También sabe quiénes son los expertos en determinadas áreas de conocimiento; de esta manera está claro cuál es el camino más corto al conocimiento, evitando intermediarios que pueden inhibir el eficiente flujo de la información.